Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote 23 de Junio

El sacrificio de Cristo en la cruz supera todos los sacrificios del Antiguo Testamento por el sacerdote que lo ofrece, la víctima ofrecida y la unión entre el sacerdote y la víctima.

Hoy nos ocuparemos de la gracia de Cristo, o dicho de otro modo, del sacerdocio de Jesús.

El sacerdote es un mediador que tiene características propias: ha de ser humano, recibir una vocación divinaconsagrado por Dioscompasivo y misericordioso con los pecadores y que ejerza ese oficio de mediador entre Dios y los hombres por medio de la oración y el sacrificio para la santificación propia y de los hombres y para gloria de Dios.

El sacerdocio se ordena al culto de la religión y sus actos centrales son el sacrificio y la oración. A través de ellos el sacerdote lleva a Dios los deseos, las súplicas y los sacrificios de los hombres, y les comunica a éstos las gracias, el perdón de los pecados, la vida eterna y las cosas de Dios. Para que haya sacrificio es necesario que haya: víctima o cosa sensible que se ofrece, ministro oferente y acción sacrificial.

  • Ha de ser un hombre, especialmente constituido por Dios para ofrecer dones y sacrificios“Porque todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está constituido en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados (Heb 5:1).

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