Lecturas 19 Junio

PRIMERA LECTURA
Del libro del Deuteronomio 7, 6-11

Moisés habló al pueblo de Israel reunido en el desierto y le dijo: “Tú eres un pueblo consagrado al Señor tu Dios: el que eligió de entre todos los pueblos de la tierra para que fueras el pueblo de su propiedad. Si el Señor se prendó de ustedes y los eligió, no fuera por ser ustedes el más grande todos los pueblos, pues son el más pequeño; por puro amor a ustedes y por fidelidad al juramento que había hecho a sus Padres, los sacó de Egipto con mano fuerte y los libró de la esclavitud, del dominio del faraón, rey de Egipto.

“Debes saber que el Señor tu Dios es el Dios verdadero: el Dios fiel que mantiene su alianza, y por mil generaciones sigue mostrando su favor a los que lo aman y guardan sus preceptos. En cambio, al que lo aborrece le da su merecido, pero haciéndolo perecer a él únicamente; no se hace esperar de quienes lo aborrecen, sino que le da de inmediato su merecido a cada uno. Pon, pues, por obra la instrucción y los mandatos y decretos que hoy te doy”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 102
R/. La misericordia del Señor es eterna.

• Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor y no olvides sus beneficios. R/.
• Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; Él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura. R/.
• El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.
• El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no nos tratan como merecen nuestros pecados. R/.

EVANGELIO
Del Evangelio según san Mateo 11, 25-30

En cierta ocasión dijo Jesús: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque si ocultaste estas cosas a los sabios y entendidos, las revelaste a los pequeños. Sí Padre, porque así tuviste a bien disponerlo. Todo me lo entregó mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí, todos los que están rendidos y agobiados, que yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”. 

Palabra del Señor.

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