Lecturas 20 De Octubre


PRIMERA LECTURA 

Del libro del Éxodo 17, 8-13

Cuando Israel iba por el desierto, los amalecitas se dirigieron a Refidim para atacarlo. Moisés le dijo entonces a Josué: “Escoge unos cuantos hombres y sal a pelear con los amalecitas. Mañana yo me colocaré en la cumbre con la vara de Dios en la mano”. Josué hizo lo que le ordenó Moisés y se fue a pelear con los amalecitas. Por su parte Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del monte. Y mientras Moisés tenía el brazo levantado, vencía Israel, pero cuando lo bajaba, vencía Amalec. Y como a Moisés se le cansaban los brazos, buscaron una piedra y se la pusieron para que se sentara en ella, y Aarón y Hur, uno a cada lado, le sostenían los brazos. Así pudo tener los brazos levantados hasta que se ocultó el sol. Y Josué derrotó al ejército de Amalec a filo de espada.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 18

R/. El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

• Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.
• No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel. R/.
• El Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. R/.
• El Señor te guarda de todo mal, Él guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre. R/.

EVANGELIO
Dios saldrá en defensa de sus escogidos cuando claman a Él.

Del Evangelio según san Lucas 18, 1-8

Para inculcar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desanimarse, les dijo el Señor esta parábola: “En una ciudad había un juez que no tenía temor a Dios ni respeto a los hombres. Había también allí una viuda, que iba a donde el juez a pedirle que la defendiera de un enemigo que tenía. Por mucho tiempo, el juez no quiso hacerle caso; pero al fin, aunque no tenía temor a Dios ni respeto a los hombres, dijo para sus adentros: ‘Es tanto lo que esta viuda me molesta, que voy a defenderla. Si no, de tanto venir a quejarse me va a desesperar’”. Y añadió el Señor: “Esto es lo que dice un juez, sin conciencia. ¿Y creen que Dios no saldrá en defensa de sus escogidos cuando claman a Él día y noche? ¿Creen que los dejará esperando? Yo les digo: sin demora saldrá en defensa de ellos. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará en la tierra esa confianza?”.

 Palabra del Señor.

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